Mi padre siempre intentó alentar mi escritura. Cuando cursaba la primaria, era un niño que aprovechaba cualquier actividad de la materia de "Español" para escribir largos cuentos y parrafos rebuscados, todo con tal de que la imaginación se descomprimiera ante la vida de un niño con padres un poco cuadrados.
Mi padre veía en mí esa chispa de escribir y soñar, siempre dijo que sería un gran cuentista, yo no estoy seguro de eso, pero sí hay algo de cuentero en mí.
No sé exactamente en qué punto de mi vida perdí la constancia para escribir y en qué otro punto me comenzó a obsesionar lo suficiente como para considerar que debía hacerlo.
Pero sé que lo que usted lee es causa de ello, de esa necesidad de forzarme a escribir. Si bien, yo no le presento a usted un contenido de calidad en su mejor formato, sí al menos, dejo constancia de la práctica que espero cosechar un día.
Hasta hace poco me di cuenta que todos los caminos en los que me siento relacionado tienen que ver con la escritura. Todos esos sueños de los que quiero tomar parte tienen que ver con escribir y decir algo con sentido, algo ingenioso y al mismo tiempo trascendente.
Me gusta escribir, incluso más que leer... Es axioma para mí que el comunicarme me causa una adicción sorprendente: es mi soma personal.
Me gusta escribir comunicados, redactar cartas, escribir argumentos y debates, escribir citas textuales, escribir correos, escribir notas, escribir canciones, escribir un cuento o improvisar una mentira escrita. Me gusta escribir descripciones, escribir poesía (en el supuesto de que pueda llamarla así), escribir pensamientos, ideas, ocurrencias, escribir juegos de palabras y escribir prosa. Escribir mensajes, escribir onomatopeyas, guiones y tonterías... Escribir para escribirse.Dice una frase de una canción que me gusta mucho: "yo no escribo letras, las letras me escriben", refiriéndose a la introspección y el autodescubrimiento que genera el hecho de escribir y reconocerse en silueta de sintáxis y argumento.
El miércoles conocí a uno de mis artistas favoritos. Es increíble lo que uno puede aprender de esas personas cuando tiene la oportunidad de que le resuelvan sus dudas. Para mí es tradición tratar de acercarme siempre en son de amigo a mis artistas antes de sus conciertos para preguntarles cosas que siempre quise saber de ellos, aunque casi todas tienen que ver en cómo son ellos como personas.
Ésta vez no fue la excepción pero me impactó mucho la determinación de él en considerarse un letrista y abogar por una música más consciente, menos monótona y más para públicos letrados. En algún punto de aquella soberbia ambición, me vi totalmente reflejado.
Hoy me encontraba en el trabajo y a escasa hora y media tenía ansiedad por las ganas de retirarme. Hubo un aleteo de ideas por toda mi cabeza en la tarde entera y no me podía perdonar no estar en casa para escribirlo... y eso es porque siempre que me entrevisto con uno de mis artistas favoritos, recuerdo lo que realmente quiero hacer con mi vida y entre esas no figura trabajar para hacer a alguien más rico y arrogante de lo que seguro es.Siempre que me veo con uno de ellos, me dan ganas de renunciar, mandar todo al carajo y comenzar de nuevo con una vida un poco más culta, pero luego recuerdo que esas facturas no se pagan solas y que ahora más que nunca, mi familia cuenta con que me encuentre estable.
Ésa para mí es una de las mayores desgracias: no poder vivir de narrar cosas sin sentido, menos para alguien tan cambiante como yo.
Mientras tanto, mientras mis letras puedan llamarse trabajo y mis ganas de escribir, vocación, usted puede venir y tomar souvenirs de la escritura de alguien con sueños muy muy inalcanzables.
"Ya encontré sentido al latido de por qué escribo: dejar algo en el mundo y llevarme algo conmigo..."
Muy chingón. Me identifiqué. Un abrazo y buen fin de semana.
ResponderEliminarYo soy tu fans ya lo sabes
ResponderEliminar