Revivo cada Lunes
Sonriendo mientras me tallo
Mis dientes, de una resaca
Que me da ante la fiesta
Sangrienta de mi yo
Anterior al que veo al espejo.
Cada Domingo recibo
Una comitiva furiosa,
Un asalto coordinado
De todos mis demonios
Reclamando mi carne,
Como cliente inconforme
En una ventanilla
De comida rápida,
Golpeando la barra
Y exigiendo duramente
El despido de mi gestión.
Cada domingo muero
Y sobrevivo a mí.
Cada Lunes festejo
con pulcritud
E impecable cuidado
De mi imagen
Para que no se note
Que morí de nuevo
Un domingo por la tarde
Ante la masacre
De mis inseguridades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario