Mañana es Jueves, ese día que tanto temo. Estoy pensando en matarme mañana... Sería bastante irónico morir el mismo día que siempre me trajo desventuras. Sería como un decirles: "¿Ven? los jueves son del diablo".
Tal vez mi historia debería terminar mañana... abrupta y sin explicación otra, como una mala serie de televisión que no fue capaz de atrapar a su público.
Mi vida es así: un protagonismo mediocre para vouyeristas poco críticos.
Ya que mas da la vida o la muerte... si se vive para pagar la segunda. Pues bien, yo no estoy dispuesto a entrar en ese juego.
Mi vida está sobrevalorada, como la de todos ustedes. Tal vez, es buen momento para darles a ustedes (y sobre todo, a mí) una lección de cómo actuar con congruencia.
Descansen...
Ya llegará el momento Tronkus, para todos. ¿Cuál es la prisa?
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