domingo, 9 de septiembre de 2012

Soy libre

Es Domingo. Nada raro... Excepto por esa sensación de tranquilidad, de paz, de aceptación. Hoy mi padre no trabaja y siempre prepara un desayuno abundante para remunerar las austeridades del resto de la semana. Me vi al espejo y me sentí... bien, relajado, sin deudas (aunque las tenga y estén en rojos), sin dependencia. Me vino un flashback bastante fugaz de Lorena, uno que me picoteó el corazón.

Me distraje recordando y cuando cobre el sentido, me volví a ver al espejo... Me sentí guapo, independiente, libre.

Aunque ya es momento de que encuentre un trabajo (aceptaría cualquiera con tal de tener ingresos) estoy tranquilo así: escribiendo cuando quiero, leyendo cuando quiero, jugando cuando quiero y comiendo cuando lo recuerdo. Por lo menos este día, me siento bien con este pequeño lapso entre mi desmadre: con un padre sonriente que me regala una cerveza como modo de agradecimiento por arreglar nuestro cuarto de punta a punta y con la esperanza de que mañana pueden hablarme de un buen trabajo.
Estoy feliz con esta certidumbre de que sólo hay incertidumbre, de que sólo tengo el ahora, de que no le rindo cuentas a nadie porque si mi vida se va al demonio, es mi culpa nada más... ME SIENTO LIBRE.

Tal vez mi visión de libertad es bastante torcida, tal vez el hábito de no comprometerme en una relación o un trabajo termine por impedirme ser disciplinado de nuevo, tal vez estar encerrado no es la mejor manera de luchar contra la depresión (todos los días, espero inconscientemente que alguien marque a mi celular y me diga que tiene ganas de verme para tener un pretexto para salir), tal vez sólo estoy acumulando grasas y haciéndome güey con la educación (aunque lo cierto es que dejé de creer en ella) y tal vez hay mejores maneras de ser feliz... Pero por hoy lo soy.

Veré una película con mi padre, como los viejos tiempos, ambos riendo sin parar... Si no tener a Lorena es la causa de todo esto, estoy muy agradecido de que se largara.

Me queda mucho por escribir, mucho trabajo por hacer. Sigo naufragando... pero al menos encontré mi estrella polar.

"Y le conté que mi vida es ser fiel, y que tengo muchas cicatrices bajo la piel. Ella me dijo que debe ser cruel, navegar mares de tinta en barcos de papel; pero le dije que sé naufragar, que me llevo el sol, la luna y la estrella polar en cada viaje, que no tengo más equipaje que una botella y este mensaje..."

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