Siempre fui una persona de "gran iniciativa", no así de gran constancia y disciplina.
Es por eso que no me extraña que actualmente me esté dando el lujo de vivir la vida de un verdadero fracasado, un nini en todo su esplendor.
No duermo bien porque no quiero y siempre me termino arrepintiendo cuando por las mañanas en el espejo veo mis ojeras acrecentarse y hacerme lucir como un vago en toda la extensión de la palabra, sólo que a diferencia de un vago común, yo sólo vivo encerrado en un pequeño cuarto de 3X5 para evitar así cualquier situación inesperada en la que pueda meterme... Temo salir a la calle.
Me integré a un Club de Escritura, creyendo que de una forma mágica solucionarían mi problema de iniciativa para escribir; obviamente me equivoqué. Llevo dos semanas y no he escrito un carajo. ¿Por qué? Por lo mismo de siempre: me cuesta trabajo sentarme y hacer lo propio, sólo eso.
"El problema soy yo", me lo repito constantemente para ver si es resulta en un estallido de furia y coraje que dé como resultado que me saque de este hoyo en el que me considero muy familiarizado, a nivel de creer que ya hasta me hice una camita y puse recuadros en las paredes oscuras para tomarlo como mi hogar.
Me gustan dos chicas, mucho. Una de ellas quiere ser escritora y es una persona muy muy peculiar, aunque está bastante acomplejada, más que yo tal vez. Pero es una mujer indecisa, tan así que tiene novio, no le gusta su relación por ser "tibia" pero no tiene la capacidad de decisión para tirarla y optar por mí. No me extraña y tampoco me culpo por ello. De lo único que me culpo es de no pisotear mi esperanza como un cigarrillo que tarde o temprano está por terminarse y aún así espero hasta que el sabor amargo de la colilla delate que, en efecto, ya terminó y debí apagarlo antes. Así soy de obstinado.
La otra chica es un amor un poco extraño. No tenemos mucho en común, pero es también muy inteligente, aunque a diferencia de la primera no pertenece a una área cultural. Vive en otro estado y es como una pequeña fantasía. Ella no pasa las precariedades que yo paso, vive en un sitio maravilloso (una playa, ¡con un carajo!) y parece dispuesta a todo. Me pregunto por qué yo, por qué un "perdedor" como yo.
Da igual, como mi ciudad también fracasa enormemente en proporcionarme un sitio seguro, un trabajo estable y una educación flexible, cambiarme de aires y mudarme con ella no suena tan loco después de todo; no a pesar de que sé que ella puede meterme en el triple de problemas en los que estoy ahora (oscuro pasado, oscuro futuro) , no a pesar de que es otro estado y tendría que restablecerme, no a pesar de que no la conozco en persona. Mi naturaleza es la entropía.
Y aquí mi encrucijada: quedarme a luchar por una trascendencia que tal vez no logre y a establecerme con una chica que posiblemente jamás esté lista para mí o salir a buscar a una chica que posiblemente se decepcione de mí o, en el mejor de los casos, a vivir la más común y excitante de las aventuras: una aventura hedonista que se pinta por sí sola. Meterme en problemas a veces es apostarle a la segura... Tal vez es por eso que me fascina dibujarme en el centro de estas encrucijadas...
NOTA: De ahora en adelante mi blog será eso, un tonto sitio de desahogo así que no espere gran cosa de mí.
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